Cuando te conocimos eras el de los ojos color miel
de un aparente cristal angèlico.
Con los años eras el carismàtico,
de calidez y amistad inagotables,
el que reconciliaba a estas siete damas
con el otro gènero,
nuestro corazòn de hombre,
nuestro màs alegre compañero.
Siete dìas ya
e inagotables recuerdos;
la infamia de tus ojos ahora desesperanzadoramente cerrados,
el cèsped abrazando tu nombre de màrmol;
el tràgico y resignado adiòs a un hombre que siempre fue niño,
nosotros once, acà, extrañàndote;
la certeza de este mundo acà, necesitàndote...
a Erick Alfonso
06/08/1990 - 17/09/2010
viernes, 24 de septiembre de 2010
martes, 14 de septiembre de 2010
Objetos familiares
Cruzo umbrales ajenos,
me limito a relaciones de apenas
unos pocos metros cuadrados.
celdas de desamor,
almohadas
en las que hundir el rostro
para asimilar recuerdos
de los que presumir.
Soledades autoimpuestas
o compañìas pasajeras.
Yo entre simbolismos
de raciocinios que desconozco,
de filosofìas de cartòn,
de ensueños inùtiles,
de pelìculas de amor.
Reflexiones innecesarias,
retrocesos,
indiferencia.
Cruzo umbrales rotos,
umbrales cerrados.
(In)decisiones quimèricas.
Libros viejos deshacièndose en mis manos.
me limito a relaciones de apenas
unos pocos metros cuadrados.
celdas de desamor,
almohadas
en las que hundir el rostro
para asimilar recuerdos
de los que presumir.
Soledades autoimpuestas
o compañìas pasajeras.
Yo entre simbolismos
de raciocinios que desconozco,
de filosofìas de cartòn,
de ensueños inùtiles,
de pelìculas de amor.
Reflexiones innecesarias,
retrocesos,
indiferencia.
Cruzo umbrales rotos,
umbrales cerrados.
(In)decisiones quimèricas.
Libros viejos deshacièndose en mis manos.
lunes, 13 de septiembre de 2010
Camas escritas
Me quieres
siendo beso o verso,
poema
o desnudez;
me quieres atada a rimar tus motivos,
con mi lengua conflictiva,
con amor en la entrepierna.
Quieres una eterna yo poetizando làgrimas
en la utopìa de una relaciòn.
Una eterna yo,
enternecidamente abandonada,
que entre sombras de ventiladores en movimiento
estè siempre escribèndote camas.
Pero yo,
yo soy responsable de mis abandonos
y los ùnicos versos que actualmente te escribo,
con excepciones, suelen ser prestados.
siendo beso o verso,
poema
o desnudez;
me quieres atada a rimar tus motivos,
con mi lengua conflictiva,
con amor en la entrepierna.
Quieres una eterna yo poetizando làgrimas
en la utopìa de una relaciòn.
Una eterna yo,
enternecidamente abandonada,
que entre sombras de ventiladores en movimiento
estè siempre escribèndote camas.
Pero yo,
yo soy responsable de mis abandonos
y los ùnicos versos que actualmente te escribo,
con excepciones, suelen ser prestados.
Los nombres
Nunca serà como le espero.
Le cambio el suelo a mis pies
desfalleciendo de pura necesidad.
Su falta de sinceridad,
su ausencia me ha hurtado el pecho.
De repente sè que soy libre
porque no asimilo mi tristeza:
el cuerpo de una mujer,
despuès de todo,
està hecho de evasivas.
Yo me he vuelto una evasiva,
de nuevo le cambio el suelo a mis pies,
se me escapa un 'tù' honesto;
entonces corro entre ventanas
y con mis ojos
azules de puro reflejo,
con mi amor
innecesario
y casi extinto
me percato horrorizada de que
èl se ha vuelto un sìmbolo.
Le cambio el suelo a mis pies
desfalleciendo de pura necesidad.
Su falta de sinceridad,
su ausencia me ha hurtado el pecho.
De repente sè que soy libre
porque no asimilo mi tristeza:
el cuerpo de una mujer,
despuès de todo,
està hecho de evasivas.
Yo me he vuelto una evasiva,
de nuevo le cambio el suelo a mis pies,
se me escapa un 'tù' honesto;
entonces corro entre ventanas
y con mis ojos
azules de puro reflejo,
con mi amor
innecesario
y casi extinto
me percato horrorizada de que
èl se ha vuelto un sìmbolo.
miércoles, 1 de septiembre de 2010
Complicada y dolorosamente honesta
No sè si me estoy volviendo cìnica
o simplemente estùpida;
si estoy siendo pràctica
o me estoy tomando todo muy a pecho.
Hablo del pasado con tan fingida naturalidad
que mis gestos me delatan:
soy dolorosamente honesta conmigo misma.
Sigo adelante, reciclo ese sentimiento inùtil
que me hace pensar que quizà le extrañe.
Siempre respiro profundo,
antes de afirmar que sè
exactamente lo que quiero;
trato de escribirle besos,
de creer que son de verdad,
de racionalizar mi afecto,
de vivir mientras le espero.
Aùn asì, cada dìa compongo
la negaciòn de mi espera
para no desesperanzarme,
En dìas de semana, busco la soledad
bajo el eufemismo del aislamiento y del cansancio.
Aprovecho que aprendì
a maquillarme la mirada
de enamorada
con sombra color azul.
Pero eso sì,
cotidianmente,
contengo el impulso
de dibujarle corazones a su existencia
y de desdibujar mis girasoles;
espero pacientemente el dìa
de encontrarle entre mis intentos de versos
accidentalmente olvidado.
Y me exilio de la poesìa
a costa de mis honestidades,
me repito que vivo para olvidarle;
entonces me tropiezo con el contraste
del haber estado en su compañìa
Y me doy cuenta de que,
con mis ojos deshilachados de tanto quererle,
secretamente,
a todo le pongo sus pestañas
o simplemente estùpida;
si estoy siendo pràctica
o me estoy tomando todo muy a pecho.
Hablo del pasado con tan fingida naturalidad
que mis gestos me delatan:
soy dolorosamente honesta conmigo misma.
Sigo adelante, reciclo ese sentimiento inùtil
que me hace pensar que quizà le extrañe.
Siempre respiro profundo,
antes de afirmar que sè
exactamente lo que quiero;
trato de escribirle besos,
de creer que son de verdad,
de racionalizar mi afecto,
de vivir mientras le espero.
Aùn asì, cada dìa compongo
la negaciòn de mi espera
para no desesperanzarme,
En dìas de semana, busco la soledad
bajo el eufemismo del aislamiento y del cansancio.
Aprovecho que aprendì
a maquillarme la mirada
de enamorada
con sombra color azul.
Pero eso sì,
cotidianmente,
contengo el impulso
de dibujarle corazones a su existencia
y de desdibujar mis girasoles;
espero pacientemente el dìa
de encontrarle entre mis intentos de versos
accidentalmente olvidado.
Y me exilio de la poesìa
a costa de mis honestidades,
me repito que vivo para olvidarle;
entonces me tropiezo con el contraste
del haber estado en su compañìa
Y me doy cuenta de que,
con mis ojos deshilachados de tanto quererle,
secretamente,
a todo le pongo sus pestañas
jueves, 26 de agosto de 2010
Mientras cicatrizan las distancias, las esperas y las banalidades
te idealizo.
Imagino mil reencuentros porque son seguros de imaginar.
Hago de ti la referencia correcta.
Soy honesta al decir que estoy enamorada de ti,
de la comodidad del imposible,
de las dosis correctas de palabras bonitas
y la certeza de la indiferencia,
del adiòs inferido...
Mientras cicatrizan las distancias, las mantengo;
las mantengo abiertas
y mantengo la (des)esperanza
de que mis eternidades absurdas
se conviertan al fin
en ideales de unas cuantas horas.
Y entonces, asì,
aferrada a esa ternura que sè,
no fue màs que cortesìa,
entre tristeza rutinaria
yo te ensueño...
te idealizo.
Imagino mil reencuentros porque son seguros de imaginar.
Hago de ti la referencia correcta.
Soy honesta al decir que estoy enamorada de ti,
de la comodidad del imposible,
de las dosis correctas de palabras bonitas
y la certeza de la indiferencia,
del adiòs inferido...
Mientras cicatrizan las distancias, las mantengo;
las mantengo abiertas
y mantengo la (des)esperanza
de que mis eternidades absurdas
se conviertan al fin
en ideales de unas cuantas horas.
Y entonces, asì,
aferrada a esa ternura que sè,
no fue màs que cortesìa,
entre tristeza rutinaria
yo te ensueño...
miércoles, 25 de agosto de 2010
Pragmatismo
El mocaccino que siempre anhelo y nunca me tomo.
Los fines de semana que digo que me voy a emborrachar.
Los creyones de cera, las sombras nunca repetidas en el ojo.
Los dibujos y poemas por terminar.
Las ofensas, las distancias
La ya inùtil y pateada esperanza.
Los libros viejos,
Los pulmones llenos de humo ajeno,
El deporte y los trasnochos;
Los trasnochos y el deporte;
El trasnocho por deporte
Disfrazados de aguardar e inspirar.
Las esferas,
las esperas;
Los rectàngulos por colorear.
Los ataques de melancolìa,
Las situaciones hipotèticas.
Los reconres,
Las evasiones.
La necesidad de compañìa,
La necesidad de soledad.
Los cambios de vestuarios,
los cambios de opiniones,
Los desajustes de horarios,
Los cambios sin explicaciones:
La necesidad de siempre cambiar.
La diaria sorpresa de saberse no olvidado.
Y, màs importante aùn,
las cosas por hacer y los nombres por borrar.
Los fines de semana que digo que me voy a emborrachar.
Los creyones de cera, las sombras nunca repetidas en el ojo.
Los dibujos y poemas por terminar.
Las ofensas, las distancias
La ya inùtil y pateada esperanza.
Los libros viejos,
Los pulmones llenos de humo ajeno,
El deporte y los trasnochos;
Los trasnochos y el deporte;
El trasnocho por deporte
Disfrazados de aguardar e inspirar.
Las esferas,
las esperas;
Los rectàngulos por colorear.
Los ataques de melancolìa,
Las situaciones hipotèticas.
Los reconres,
Las evasiones.
La necesidad de compañìa,
La necesidad de soledad.
Los cambios de vestuarios,
los cambios de opiniones,
Los desajustes de horarios,
Los cambios sin explicaciones:
La necesidad de siempre cambiar.
La diaria sorpresa de saberse no olvidado.
Y, màs importante aùn,
las cosas por hacer y los nombres por borrar.
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